Después de permanecer 13 meses en prisión y atravesar un extenso proceso judicial que incluyó una condena luego anulada por la Justicia, un peón rural de Coronel Brandsen fue finalmente absuelto en la causa en la que estaba acusado de haber robado un ternero recién nacido. El fallo, además de cerrar un proceso que se extendió durante seis años, abrió la puerta para que la investigación avance ahora sobre otro sospechoso: el hermano del trabajador.
La resolución fue dictada por el juez Lucas Massaccesi, quien hizo lugar al pedido de absolución formulado por el fiscal Lucas Domsky al considerar que no existían pruebas suficientes para sostener que Matías Ezequiel Rival hubiera sido quien sustrajo el animal.
El caso comenzó el 14 de julio de 2020, cuando se denunció la desaparición de un ternero de apenas unos días de vida, conocido como «Bigotito», del establecimiento rural «Puesto Nuevo de Pini», ubicado en el partido de Coronel Brandsen.
Desde el inicio de la investigación, las sospechas recayeron sobre Rival, un peón rural de 35 años que trabajaba como vareador en un campo perteneciente al productor Marcelo Niclicepe y que no registraba antecedentes penales.
Sin embargo, el acusado siempre sostuvo la misma versión. Afirmó que nunca robó el animal y explicó que había sido su hermano quien encontró al ternero abandonado y decidió trasladarlo hasta el campo donde él trabajaba para alimentarlo y cuidarlo. Incluso aseguró que su patrón había autorizado que el animal permaneciera allí.
Una condena que terminó anulada
Pese a esa explicación, la causa avanzó y en noviembre de 2024 Rival fue condenado mediante un juicio abreviado, sin debate oral, a cuatro años de prisión por el delito de abigeato.
Tras la sentencia fue trasladado a la Unidad Penal N°26 de Lisandro Olmos, donde permaneció detenido durante 13 meses.
Durante ese tiempo relató el duro impacto que significó estar preso.
«Fue horrible. Estuve con violadores, asesinos, de todo. Y yo solamente había rescatado un ternero. Es insólito», expresó meses atrás en una entrevista, al recordar su paso por el penal.
La situación cambió cuando asumieron su defensa los abogados Francisco Sánchez Peralta e Ignacio Fernández Camillo, quienes cuestionaron la condena y presentaron distintos recursos para revisar el fallo.
Los planteos llegaron hasta el Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires, que en diciembre de 2025 anuló la sentencia al detectar irregularidades en el proceso y ordenó la realización de un nuevo juicio oral.
Esa decisión permitió que Rival recuperara la libertad mientras volvía a ser juzgado.
El nuevo juicio
Durante el segundo debate declararon el propio acusado, el denunciante Rodolfo Gómez, efectivos policiales que participaron de la investigación, el productor agropecuario Marcelo Niclicepe y Martín Rival, hermano del peón rural.
Según surgió durante las audiencias, Gómez —quien trabajaba en un tambo— relató que pocos días después de la desaparición de «Bigotito» recibió información sobre un estado de WhatsApp en el que el animal era ofrecido para la venta.
Los policías que participaron del procedimiento aseguraron que el ternero fue recuperado en buen estado de salud.
Por su parte, Niclicepe confirmó que había autorizado que el animal permaneciera dentro de su establecimiento y destacó que conocía a Matías Rival desde que era chico, motivo por el cual no tenía reparos en confiar en él.
Uno de los testimonios más importantes fue el de Martín Rival, quien declaró que encontró al ternero dentro de una zanja, lo llevó inicialmente hasta una vivienda y luego decidió trasladarlo al campo de Niclicepe para criarlo.
La fiscalía pidió la absolución
Tras analizar toda la prueba reunida durante el nuevo juicio, el fiscal Lucas Domsky concluyó que no era posible sostener una acusación por el robo del animal contra Matías Rival y solicitó su absolución.
No obstante, entendió que la investigación debería continuar para determinar si Martín Rival fue quien efectivamente cometió el presunto abigeato y si Matías pudo haber intervenido posteriormente en un posible encubrimiento agravado.
Con esos argumentos, el juez Massaccesi resolvió absolver al trabajador rural, poniendo fin al proceso que lo mantuvo durante seis años bajo investigación y más de un año privado de su libertad.
La defensa buscará una reparación
Tras conocerse el fallo, el abogado Ignacio Fernández Camillo celebró la resolución y sostuvo que nunca existieron elementos suficientes para responsabilizar a su defendido.
«Tenemos claro que nunca estuvieron en condiciones de hacer otra cosa que agradecerle a Matías los cuidados brindados a ‘Bigotito'», afirmó el letrado.
Además, adelantó que la defensa continuará con distintas presentaciones judiciales para reclamar una reparación por los perjuicios sufridos por Rival, incluyendo el tiempo que permaneció detenido y las consecuencias que esa situación tuvo sobre su vida personal y laboral.

