A partir del 1° de julio, las multas de tránsito en la provincia de Buenos Aires volvieron a aumentar y alcanzaron cifras históricas. Con un nuevo ajuste en el valor de la Unidad Fija (UF), las sanciones más graves, como conducir bajo los efectos del alcohol o circular a contramano, pueden superar los $1.435.000, lo que encendió la alarma entre conductores y especialistas en seguridad vial.
El valor de la UF, que se actualiza bimestralmente en función del precio del litro de nafta Premium en la sede platense del Automóvil Club Argentino, pasó de $1.416 a $1.435. Este incremento repercute directamente en el costo de todas las infracciones contempladas por la ley de tránsito provincial.
Según la escala oficial, estas son algunas de las nuevas penalidades:
Mal estacionamiento, falta de patente o licencia vencida: entre $71.750 y $143.500
Cruce de semáforo en rojo o falta de VTV: hasta $430.500
Exceso de velocidad: desde $215.250 y hasta $1.435.000
Conducir alcoholizado o bajo efectos de drogas: hasta $1.435.000
El esquema de sanciones varía según la gravedad de la falta y es el juez de faltas quien determina el monto final dentro de los márgenes establecidos por la ley.
El aumento responde a la necesidad de mantener actualizado el régimen de infracciones en un contexto inflacionario, pero también apunta a reforzar la conciencia vial en un momento donde las estadísticas de siniestros siguen siendo preocupantes.
No obstante, el monto de las sanciones generó críticas por parte de automovilistas y asociaciones de usuarios, que advierten que los valores “superan largamente” la capacidad de pago de muchas personas y que en muchos casos no se aplican de forma proporcional ni con instancias claras de apelación.
Las nuevas tarifas estarán vigentes durante julio y agosto, y volverán a revisarse en septiembre, si el precio de los combustibles continúa en alza.